El policía que le llega a la gente con la salsa

El nuevo traje del bailarín de salsa Daniel Sánchez Murillo no es precisamente uno con brillos y lentejuelas, se trata de un uniforme verde oliva que lo identifica como integrante de la Escuela de Carabineros Alejandro Gutiérrez de Manizales.

Este joven de 22 años oriundo de Tadó (Chocó), llegó este año a la escuela a pagar servicio militar como auxiliar de la Policía.

Su vida ha estado marcada por la música, el baile y la salsa, influencia de su padre que es músico y que también fue bailarín, específicamente de salsa.

“Desde chiquito me gustó ver en Señal Colombia (el canal de televisión institucional) los bailes y la salsa, veía mundiales y a escondidas iba y practicaba porque me daba pena que los compañeros me vieran; la música la llevo en la sangre”, afirmó Daniel, quien recordó su infancia como una etapa un poco compleja debido al conflicto armado entre la guerrilla de las Farc y los paramilitares que hacían presencia en esta zona de la del Pacífico colombiano.

Él y su familia conformada por sus padres y 17 hermanos eran testigos de los enfrentamientos entre ambos grupos y de la violencia que ha azotado a esta zona.

Entró a una academia

A través de su hermano Juan Darío que trabajaba en Pereira y recibía clases de salsa, Daniel se animó a aprender a bailar y llegó a la academia Sensación Latina de la capital risaraldense, luego de graduarse de la Institución Educativa Agropecuaria Nuestra Señora de Fátima en Playa de Oro (Tadó).

Después de dos años en la academia, en donde hubo un intercambio de culturas con sus compañeros, llegó a la academia Swing Latino de Cali en donde participa en el 2009 y 2010 en el Festival Mundial de Salsa.

En Swing Latino se formó como bailarín profesional pero por su deseo de estudiar y pensando en que tendría un mejor futuro con una carrera, regresó a Pereira a formarse en Ventas y mercadeo, atención al cliente, y atención al call center en el Sena.

Sin embargo el baile siguió presente en su vida y tres academias de salsa de Pereira trataron de que Daniel hiciera parte de ellas. Decidió quedarse en Latin Salsa y con esta participó en el Festival Regional de Salsa de Pereira. Cuando estaba en la preparación para la versión X del Mundial de Salsa de Cali el proceso se interrumpió por su ingreso a la Escuela de Carabineros.

“Me vine para acá por la libreta militar y porque me llamó la atención la Policía porque aquí buscan a las personas así como yo que soy bailarín a que se integren a la sociedad. Yo no solo bailo por darme gusto sino por sacarle una sonrisa a las personas que no tienen paz”, enfatizó.

Agregó que todos los altos mandos le han dado la oportunidad de seguir con su pasión por el baile y la llegada a la escuela le ha dado mayores posibilidades de continuar con su proceso artístico.

‘Es un gestor’

Actualmente, Daniel lidera un semillero de baile con sus compañeros de la Alejandro Gutiérrez. “Para nosotros esta clase de personas merecen una atención principal porque se vuelven gestores de la labor que desarrolla la Policía en diferentes lugares”, comentó el subdirector de la Escuela de Carabineros, Mayor Carlos Sánchez.

Además, en tres eventos que ha desarrollado la Institución los puntos centrales han sido las coreografías de Daniel y su pareja de baile Eliana Carolina Sierra Carmona.

En este mes se tienen programadas otras actividades y en diciembre cuando el auxiliar salga destinado a otra unidad, el Mayor Sánchez propondrá que él pueda hacer acercamientos a la comunidad, ser el vínculo para desarrollar destrezas en los jóvenes a través de la salsa y crear lazos entre la Policía y la gente.

MARÍA DEL MAR VELÁSQUEZ

Fuente: El Tiempo

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